Me encanta que el caballo me la meta toda


zoofilia


No puedo describir con palabras lo que me gusta que mi caballo me meta la verga todita, y es que es algo que hasta que no se prueba por vez primera no se sabe lo que es, hay que tener por supuesto una panocha muy bien preparada para alojar semejante miembro sexual, y es que por todos es bien sabido las pollas que se gastan estos animales.

Algunos pensaran que soy muy exagerada, otros en cambio sabrán de lo que hablo y lo que creerán es que soy una descerebrada al atreverme a hacer este tipo de zoofilia tan arriesgada, y es normal que se piense esto último porque la verdad es que dejándome follar por un pene tan inmenso corro el riesgo de que el caballo me abra el chocho por la mitad.