Relato de zoofilia real de un español cogiendo con perro


zoofilia


En este relato real de zoofilia de un hombre español en su primera experiencia gay con un perro, el tipo nos cuenta como fue que se inició en el sexo homosexual animal. Él era un hombre casado normal, pero hacía tiempo que su mujer no le satisfacía sexualmente, ni siquiera quería tener relaciones íntimas con él, pero este hombre no era de irse de putas, así que lo que hacía era matarse a pajas, aunque pronto eso no fue suficiente, y como no tenia otra hembra a la que acudir, pronto empezó a excitarse mientras se masturbaba mirando al perro cuando estaba excitado y como se le iba endureciendo la polla cuando estaba en ese estado.

Hombre chupandosela al perro

Hasta que luego de varios días así, pajeándose mientras miraba la verga canina y fantaseaba con chupársela al perro, llegó el momento de hacer esas fantasías realidad, empezó por hacerle una masturbación al can,esto lo hacía cuando se ponía cachondo, que eran muchas veces, luego pasó a comerle la pija al animal, con esa practica gozaban mucho los dos, perro y dueño, pero el sujeto este quería aun mas y mas, así que un día se atrevió a llevarse al perro en el coche a un descampado solitario, o al menos eso pensaba él, lo hizo en plena madrugada cuando todos en casa estaban durmiendo, estaba dispuesto a llegar hasta el final con su perro.

Sexo animal gay completo entre un casado y su mascota

El hombre casado se fugó con la mascota para tener sexo gay completo con el animal en una explanada que está alejada de la ciudad, quiere toda la intimidad posible, pero cuando se pasa al asiento trasero del coche con el perro y lo comienza a acariciar y masturbar, ve como hay otro hombre fuera mirando y masturbándose, él estaba sin pantalones y pasándose la polla del animal por el boquete de su ano, solo con esos restregones ya estaba muy excitado, y el tipo de fuera entró en acción viendo lo caliente que estaba, era un marica con ganas de meter y por supuesto aprovechó el momento, abrió la puerta del coche, y le dijo al hombre, ven para acá perra que te voy a dar lo tuyo, luego comenzó a penetrar al casado y mientras lo hacía le decía, chúpasela polla al chucho so perra, esta forma de hablarle tan sucia calentaba al casado y de que manera, finalmente el tipo echó el polvo de su vida con el perro y el marica desconocido que apareció de repente.